

Una de las actuaciones más ambiciosas que el Ayuntamiento de Barcelona incluyó dentro de los proyectos financiados a través del Fondo Estatal de Inversión Local fue la modernización de la biblioteca Sant Pau-Santa Creu. La necesidad de vaciar el espacio ha sido también un momento propicio para llevar a cabo los trabajos de restauración y conservación de este edificio original de 1401 y que destaca especialmente por sus techos góticos.

Los trabajos que se llevan a cabo en la biblioteca permiten actualizar sus condiciones con la instalación de aire acondicionado y calefacción, la mejora del alumbrado y el sistema eléctrico, la adecuación de la accesibilidad y la construcción de lavabos en el sector infantil.
Un aspecto especialmente relevante de la intervención es el cambio de pavimento, que ha sido totalmente levantado para instalar un suelo técnico innovador. Consiste en un primer nivel de conductos para el aire de renovación, un segundo nivel de placa resistente para el aislamiento térmico y, en la superficie, un pavimento de piedra. En el primer nivel del pavimento, unos encajes delimitados en forma de canales permitirán ubicar el cableado eléctrico y de voz y datos. De esta forma, la biblioteca Sant Pau-Santa Creu, a pesar de estar emplazada en un edificio original de hace seis siglos, podrá estar dotada de los mismos o incluso más avanzados servicios de conexión a las nuevas tecnologías que el resto de bibliotecas municipales.
La necesidad de cerrar la biblioteca al público durante unos meses y vaciarla de libros y mobiliario para poder llevar a cabo esta actuación ha sido también una ocasión propicia para afrontar los trabajos de conservación y restauración de la arquitectura de las dos naves que ocupa la biblioteca en el conjunto monumental del antiguo Hospital de Sant Pau i la Santa Creu. El cuerpo central de la biblioteca municipal se encuentra en la nave principal, situada a la derecha del pórtico de entrada al conjunto histórico según se viene desde la calle Carme. Bajo el mismo pórtico, a la izquierda, está la nave que alberga la sección infantil de la biblioteca.
El edificio, original de 1401, es una muestra de la arquitectura gótica y cuenta con algunos elementos de una gran singularidad constructiva, especialmente las bóvedas, mucho más anchas y abiertas de lo que es común en la mayoría de edificios de la época. Otro elemento singular es estar con piedra de Montjuïc, un tipo de material de origen exclusivo de las antiguas canteras de esta montaña barcelonesa.
Los trabajos de conservación y restauración que se han llevado a cabo han tenido como objetivo “volver a poner de relieve el talento arquitectónico del edificio”, tal como lo define el director del equipo de conservadores y restauradores que ha llevado a cabo estos trabajos, José María Lázaro.
Las exhaustives catas previas a la intervención sirvieron para establecer que el criterio a seguir debía ser el arqueológico, en el que se prioriza la conservación más que la restauración. La eliminación de elementos de intervenciones anteriores y el saneado general de filtraciones, morteros y piedras facturadas fueron los últimos trabajos previos al proceso propiamente de limpieza de la piedra, que se llevó a cabo a través de la proyección en seco de óxido de aluminio a la mínima presión imprescindible para garantizar una limpieza segura y con el absoluto respeto de la pátina natural de la piedra, es decir, no sometiéndola a un emblanquecinamiento que fuera más allá de la tonalidad que le corresponde por naturaleza por los efectos del paso del tiempo.
Una vez completada la limpieza, el proceso de conservación continuó con los trabajos de refuerzo estructural y de recuperación de las líneas arquitectónicas. Algunos vértices que se encontraban decapitados y las piedras que estaban fracturadas fueron recuperadas volumetricamente para reintegrarlas a la línea arquitectónica de la que forman parte. El reajuntado de morteros de cal con teñido selectivo fue el último paso antes del retoque cromático final, realizado con una aplicación de diferentes capas de veladuras de pintura al silicato.
Estos trabajos de conservación se han llevado a cabo en poco más de cinco meses, un tiempo notablemente inferior al que, siguiendo un ritmo de avance estandar, correspondería a una intervención de esta magnitud. La ganancia de tiempo se ha conseguido a partir de un ritmo de trabajo que ha pasado por jornadas de hasta catorce horas y que no se ha detenido ni en fines de semana ni en vacaciones, y que ha obligado a realizar en paralelo tareas que no suelen afrontarse de manera simultánea.
El sobresfuerzo del equipo de conservadores y restauradores habrá sido esencial para poder reabrir lo más pronto posible la biblioteca Sant Pau-Santa Creu. Un equipamiento que, al valor cultural que ya comporta, permite hacer de uso público un edificio relevante del patrimonio histórico de Barcelona.
Proyecto: ARQ Fòrum, SL
Adjudicataria de la obra: Sogesa-Coprhosa
Presupuesto: 1.780.927'65 euros
Previsión final de obra: febrero 2010

La biblioteca municipal Sant Pau-Santa Creu reabrió sus puertas el 30 de abril, una vez terminados los trabajos de mejora que se han llevado a cabo.Las obras han permitido modernizar servicios como la climatización o la instalación eléctrica, hacer unos lavabos en el sector infantil, mejorar la accesibilidad y dotar el equipamineto de todo el cableado necesario para acceder a las redes de comunicaciones. También se han realizado unos exhaustivos trabajos de conservación, restauración y impieza del edificio, original de 1401.

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